miércoles, 14 de noviembre de 2018

“Arboles devoradores de hombres” en Phenómena magazine, por Javier Resines


El número de noviembre de la revista Phenomena magazine incluye un artículo firmado por mí con el título “Arboles devoradores de hombres: el Ya- Te Veo”.  En el mismo, recupero una curiosa historia acerca de árboles con extraños comportamientos agresivos, hasta el punto de acabar con la vida de seres humanos.

De la mano de una obra escrita por J.W. Buel en 1887, nos adentramos en una de los capítulos más inquietantes y sangrientos de la criptobotánica, el estudio del comportamiento más impensable de nuestra Naturaleza.

Puedes leer el artículo a partir de la página 12 y descargar la revista gratuitamente en este enlace.

Para saber más:
      Descarga todos los números de Phenomena magazine

miércoles, 24 de octubre de 2018

El enorme hongo de Michigan es mayor y más antiguo de lo que se creía.


Hace un cuarto de siglo fue descubierto un hongo gigantesco en Crystal Falls, Michigan (Estados Unidos). Entonces se calculó que ocupaba 37 hectáreas (más de 50 campos de fútbol), pesaba 110 toneladas y contaba con un milenio y medio de edad, lo que supuso que se le otorgara el título de ser vivo más grande de la Tierra. Nuevos cálculos estiman que su edad  es de 2.500 años y su peso superior a las 400 toneladas.

Armillaria gallica

Este hongo del género Armillaria gallica ha sido recientemente estudiado por científicos de las universidades de Missouri (EE.UU.), Toronto y Carleton (ambas de Canadá) que visitaron de nuevo a la longeva criatura para tomar 245 muestras diferentes y analizar su genoma. Los estudios corroboraron que, en efecto, se trataba de un único hongo, pero cuyo peso y edad eran el doble de lo que en un principio se había estimado.

El motivo de que se haya pasado por alto hasta ahora el enorme tamaño de este hongo del tipo Armallaria gallica se debe a que la parte visible, que corresponde al sombrero y tallo, en realidad es una porción muy pequeña del hongo. La parte principal de un hongo es una masa de zarcillos subterráneos llamados micelios. Dependiendo de la especie, estos zarcillos pueden alimentarse del suelo, materia vegetal en descomposición o madera.


El micelio, que en este caso se extiende por más de 350.000 metros cuadrados, es la parte por donde se alimenta de la madera de los árboles, infectando a los ejemplares vivos, a menudo matándolos en el transcurso de varias décadas, y luego comiéndolos tras su muerte. De hecho, el síntoma de que el hongo está bajo el terreno es la estela de árboles moribundos que deja a su paso, más que las características «setas de miel» que envía a la superficie.

Durante el estudio de las muestras recogidas, los investigadores pudieron determinar que se trataba de un mismo hongo cuyo ADN mostró una tasa de mutación muy lenta, lo que sugiere que su evolución es muy lenta. Esto quiere decir que ha podido sobrevivir en gran medida gracias a su posición subterránea, lo que hace que esté mínimamente influido por los cambios que se producen en la superficie.

El ser vivo más grande y antiguo es otro hongo

Armillaria ostoyae
Sin embargo, este especimen de Armallaria gallica no es el ser vivo más grande del mundo, aunque ambos comparten especie. El organismo que actualmente está a la cabeza del ranking de los más enormes del planeta es el hongo Armillaria ostoyae que se encuentra en un bosque de las Montañas Azules de Oregón. 


Descubierto en 1998, este hongo cubre aproximadamente 9.000 millones de metros cuadrados (unas 900 hectáreas) y se estima que puede tener una edad superior a los 8.000 años.



miércoles, 10 de octubre de 2018

Disponible “Arboles andantes”, con Javier Resines


Ya puedes escuchar la intervención radiofónica de Javier Resines en Misterio en Red, el programa presentado y dirigido por Esteban Palomo.

Un reciente encuentro ocurrido en Oregón con un extraño árbol andante, nos sirve de argumento para conocer en profundidad este insólito fenómeno, analizando también  otros casos sucedidos en diversas partes del mundo.


Pero el fenómeno es poliédrico y lo abordamos desde diferentes puntos de vista, Así, repasamos la presencia de estas criaturas en el acervo mitológico de diversos pueblos. En este sentido, cabe señalar el interesante estudio publicado por el elficólogo Óscar Robles , que nos sirve de base para entender esta faceta del asunto.

Tampoco olvidamos la existencia de seres similares en la cultura contemporánea, haciéndose presentes en la literatura, el cine, los videojuegos,…, El Señor de los Anillos y Guardianes de la Galaxia son claros ejemplos de ello.

Puedes descargar el programa siguiendo este enlace de Ivoox.



sábado, 6 de octubre de 2018

Esta noche, "Árboles andantes", con Javier Resines.


Comenzamos la temporada radiofónica en Misterio en Red, tratando un asunto poco común y con tintes extravagantes y un tanto atrevidos. El reciente caso ocurrido en Oregón del encuentro con un árbol andante por parte de un excursionista, nos sirve de argumento para conocer en profundidad este insólito fenómeno.

Junto a Esteban Palomo, analizaremos varios casos sucedidos en todo el mundo, pero también echaremos la vista atrás, comentando la mitología de diversas culturas que tienen criaturas de este tipo formando parte de su panteón particular, así como la presencia de estos seres en la cultura popular contemporánea.

Puedes escucharnos hoy, a partir de la medianoche, en el 107.7 FM (Málaga y alrededores) o en Radio Mijas.



jueves, 13 de septiembre de 2018

El Códice Voynich en Phenómena Magazine



El último número de la revista Phenomena Magazine incluye un breve artículo escrito por mí acerca de los últimos datos que se manejan sobre el controvertido manuscrito Voynich.  


Greg Kondrak, informático de la Universidad de Alberta, asegura haber descifrado parte de su contenido utilizando inteligencia artificial.


Puedes descargar la revista gratuitamente en este enlace .



viernes, 17 de agosto de 2018

Cerrado por vacaciones


Queridos amigos. Nos tomamos unos días de descanso hasta mediados de septiembre. Mientras tanto, si disponéis de tiempo libre y os apetece, podéis entreteneros leyendo alguna de nuestras entradas llenas de terror, noticias curiosas, películas con plantas asesinas como protagonistas,…


No dejéis de echar un vistazo a nuestro blog hermano,Criptozoología en España , donde podéis consultar –además de sus centenares de noticias- una amplia Biblioteca Criptozoológica y la sección Emisiones de Radio, con decenas de programas sobre criptozoología y criptobotánica.

Disfrutad de estas semanas. Nos vemos a la vuelta…



miércoles, 18 de julio de 2018

Encuentro con un árbol andante en Oregon


 
Representación de un Ent
 El caso que hoy contamos sucedió a principios de los   años noventa del siglo  pasado, en una zona boscosa de   Oregon, Estados Unidos. Una noche, durante una   acampada, uno de los excursionistas -de nombre   Michael- vio lo que describe como un hombre-árbol   andante. Este es el relato que acaba de hacer público su   protagonista:

 "A principios de los años 90, fui con un grupo a Silver   Falls Springs (1) en Oregon. Una noche, después de la   cena, fui a dar un paseo para encontrar un lugar   despejado donde poder ver las estrellas. 

Después de unos 20 minutos de estar sentado en silencio y contemplar el cielo y las estrellas, una brisa sopló e hizo crujir todos los árboles y ramas alrededor del claro. Mientras el viento sacudía suavemente los árboles, vi de reojo algo que llamó mi atención. Miré a mi derecha y allí estaba. Por solo un segundo o dos, vi lo que podría describirse como un árbol que caminaba.

En esa época, comenzaba a apreciar los libros, pero no había leído nada aparte de cómics o revistas. Hoy, describiría lo que vi como parecido a un “Ent”(2), el personaje de El Señor de los Anillos, aunque con ciertas diferencias.

Una vista de Silver Falls

Lo que vi tenía la cabeza más redonda y un cuello bien definido unido a los hombros. Sus extremidades eran largas y delgadas. Probablemente podría tocar el suelo si simplemente relajara sus brazos hacia abajo. No parecía haber una distinción o separación entre el torso y la zona de la cadera. Las piernas parecían un par de troncos articulados sin pies distinguibles. Tenía parches de musgo que cubrían aleatoriamente su torso y piernas y medía unos seis metros de altura. Además, estaba sosteniendo lo que podría describirse como un largo palo de béisbol en su mano derecha que sobresalía sobre su hombro.

Cuando volví la cabeza para ver lo que me llamó la atención mientras soplaba el viento, le vi dar tres largos y deliberados pasos en un lugar donde el claro se unía a los árboles. Me recorrió un escalofrío por la espina dorsal y me quedé congelado por lo que pareció una eternidad cuando, durante un instante,  parecía que volvía la cabeza y miraba hacia mí, hacia dónde estaba sentado, cuando daba su tercer paso y volvía a entrar en el bosque.

Otra recreación de un Ent

Me quedé allí por otros diez minutos sintiéndome congelado, revisando lo que acababa de ver. Una vez que desapareció esa sensación de congelación, me puse de pie y volví a la cabaña en la que nos quedábamos el grupo tan rápido como pude. Solo le conté a una persona lo que vi, aunque no pareció darle mucha credibilidad.”

Hasta aquí el relato del asustado Michael, una historia que enlaza tanto con los clásicos encuentros con árboles devoradores de hombres (de los que hemos contado alguno en el blog) como con la existencia real de especies que son capaces de desplazarse aunque, evidentemente, de modo mucho más lento.


Notas:

(1)    Silver Falls es un parque natural situado en el estado de Oregon, con una extensión de 32 kilómetros cuadrados y más de 40 kilómetros de senderos para caminar, famoso por sus decenas de cascadas.
(2)    Los Ents son una raza de  seres inteligentes parecidos a árboles pertenecientes a la novela El Señor de los Anillos, escrita por J.R.R. Tolkien. La mayor diferencia respecto a los árboles normales es que éstos pueden desplazarse. Su principal función era que cuidaran de otros árboles en peligro. En un principio, habitaban en todos los bosques del mundo.

viernes, 29 de junio de 2018

Segundo aniversario de Criptobotánica


Hoy celebramos el segundo aniversario de Criptobotánica, el blog dedicado a descubrir el lado más fronterizo y extraño del mundo vegetal. En estos dos años hemos recorrido la actualidad del fenómeno y conocido la historia de algunos árboles singulares, al tiempo que hemos recogido emisiones de radio y documentos televisivos dedicados a lo más insólito que nos ofrecen las plantas.


Además , hemos iniciado distintas series dedicadas al cine criptobotánico y a las historias sobre árboles devoradores de hombres, series  que han tenido gran acogida entre los lectores del blog y que continuarán durante el próximo año.

Desde aquí, muchas gracias a los miles de amigos que nos visitan, Esperamos seguir cumpliendo vuestras expectativas.

jueves, 31 de mayo de 2018

Dos plantas en el Top 10 de nuevas especies para 2018

Como cada año, el  Colegio de Ciencias Ambientales y Silvicultura (ESF) de la Universidad Estatal de Nueva York,  publica su lista de las diez especies descubiertas el año anterior que más han impactado a científicos y público en general. En esta ocasión, una bacteria canaria forma parte de este reducido  club de los elegidos.

Desde 2008, ESF selecciona diez especies recientemente descubiertas y nombradas que demuestran lo grande, pequeña, bella y extraña que es la vida desconocida. La lista se publica cada 23 de mayo en reconocimiento al cumpleaños de Carolus Linnaeus, el botánico sueco que desarrolló el moderno sistema de taxonomía que todavía utilizamos para clasificar a los animales según su género y especie.

La lista de este año incluye un árbol que se extiende hacia el cielo, una criatura unicelular descubierta en un acuario que no encaja en ningún grupo conocido de organismos similares, un escarabajo que se disfraza como una hormiga, un león marsupial extinto que solía vagar por Australia o una bacteria volcánica canaria. En total, dos vegetales y ocho animales.

"Si no las encontramos y nombramos ahora, muchas de estas especies se perderán para siempre. Sin embargo, pueden enseñarnos mucho sobre las complejidades de los ecosistemas y los detalles de la historia evolutiva", señaló en un comunicado de prensa Quentin Wheeler, presidente de la ESF.
"Cada uno de ellos ha encontrado una manera de sobrevivir contra las probabilidades de que cambien la competencia, el clima y las condiciones ambientales. Así que cada una puede enseñarnos algo que realmente vale la pena saber", ha añadido.

Estas son las diez especies nuevas más importantes para 2018, según la  ESF, cuyo comité de selección está presidido por el español Antonio G. Valdecasas, del Museo de Ciencias Naturales de Madrid.

Ancoracysta twista  (San Diego, California, USA)

Este protista unicelular fue hallado en un coral cerebral en un acuario tropical en la Institución de Oceanografía Scripps, por lo que se desconoce su origen en la naturaleza. No es un animal, planta u hongo, sino un eucariota. Su material genético existe en un núcleo que está unido a una membrana. La nueva especie no encaja con ningún otro grupo conocido de protistas. Este depredador usa un flagelo parecido a un látigo para moverse y tiene organelos como arpones para ayudarlo a alimentarse de otros protistas. El nombre científico se deriva del movimiento giratorio que ayuda al protista a nadar.

Dinizia jueirana-facao (Brasil)

Pese a medir más de 40 metros de altura y sobrepasar el dosel de las masas arbóreas donde habita (en los bosques semicaducifolios atlánticos de Brasil) este gigante acaba de ser descrito. Pertenece al género de leguminosas Dinizia, del que hasta ahora solo se conocía la especie D. excelsa, descubierta hace casi 100 años en los bosques amazónicos. Actualmente solo se han localizado 25 ejemplares en la Reserva Natural Vale de este gigante cuyo peso se estima que puede llegar a las 60 toneladas.

Tiene frutos leñosos de medio metro de longitud y forma parte de los bosques atlánticos que dan refugio a más de 2.000 especies de vertebrados que incluyen más de la mitad de las especies amenazadas de Brasil. La superficie de este tipo de bosques se ha visto reducida en más del 15%, este hecho y la fragmentación que sufre pone en peligro a D. jueirana-facao y a cientos de especies más.

Epimeria quasimodo (Océano Atlántico)

Nombrado a partir del personaje creado por Victor Hugo, es un pequeño crustáceo de unos 5 cm de longitud, que luce un exoesqueleto tan curvado que hace que parezca que tiene joroba. Es una de las muchas especies del género que pueblan el Océano Austral, caracterizado por tener una morfología y colores espectaculares, con adornos crestados que recuerdan a los dragones mitológicos.

Nymphister kronaueri  (Costa Rica)

Este pequeño escarabajo vive exclusivamente de una especie de hormiga militar, Eciton mexicanum. El cuerpo del escarabajo es del tamaño, forma y color precisos del abdomen de una hormiga trabajadora. El escarabajo usa sus partes bucales para agarrar la parte delgada del abdomen del huésped y colgarse, dejando que la hormiga camine. Cuando las colonias de hormigas nómadas se detienen durante unas semanas para hacer redadas, los escarabajos se mueven, pero se vuelven a unir antes de que las hormigas se muevan. Los escarabajos tienen una señal química que evita que se conviertan en presas, pero los científicos aún no han resuelto esa hipótesis. El biólogo Daniel Kronauer descubrió la especie, de ahí su nombre científico.

Pongo tapanuliensis (Sumatra, Indonesia)

En 2001, los orangutanes de Sumatra y Borneo fueron reconocidos como dos especies distintas, Pongo abelii y P. pygmaeus. En 2017, un equipo internacional de investigadores, gracias al examen de parámetros genéticos y morfométricos, así como el análisis de variables de comportamiento, ha concluido que una población aislada en el límite del rango meridional de los orangutanes de Sumatra, en Batang Toru, es otra especie diferente P. tapanuliensis, de tamaño algo menor al de otros orangutanes, con hembras de 1,2 m de altura y machos menores de 1,5 m.

Los datos genéticos sugieren que mientras las especies de Sumatra y Borneo se separaron hace 674.000 años, esta especie del sur de Sumatra divergió mucho antes, hace alrededor de 3,3 millones de años. En la actualidad, este gran simio es el más amenazado del planeta. Se estima que solo quedan alrededor de 800 individuos en un hábitat fragmentado repartido en unos 1.000 km2 aproximadamente. Viven en colinas de elevación media y bosques entre 300 y 1.300 metros sobre el nivel del mar.

Pseudoliparis swirei (Océano Pacífico occidental)

Este pez, muy parecido a un renacuajo, vive en el fondo de la fosa de las Marianas y es el pez con el hábitat más profundo confirmado en el mar. Fue descubierto viviendo entre 6.700 y 7.920 metros debajo de la superficie. (Se cree que los peces no pueden sobrevivir a menos de 8.230 metros). Con solo unos 10 centímetros de largo, este depredador fue atraído por trampas hechas con caballa.


Sciaphila sugimotoi
 
 (Isla Ishigaki, Japón)

Esta hermosa planta, que presenta pequeñas flores entre septiembre y octubre, vive en armonía simbiótica con un hongo. Mientras que la mayoría de las plantas capturan la energía del sol para crecer, esta flor recibe nutrición del hongo sin dañarlo. Solo alcanza aproximadamente 10 centímetros de alto y está en peligro crítico, con solo unos 50 ejemplares hallados en la isla de Ishigaki. Se llama así por Takaomi Sugimoto, quien encontró y recolectó los primeros ejemplares de la flor.

Thiolava veneris (El Hierro, Canarias)

La primera colonia de estas bacterias del tipo “pelo de venus” apareció por primera vez tras una erupción volcánica en las Islas Canarias. Se convirtieron en los primeros habitantes del volcán submarino Tagoro, en la costa de la isla de El Hierro, tras su erupción en 2011.
Este fenómeno natural aumentó la temperatura del agua, limitó la cantidad de oxígeno e incrementó la de dióxido de carbono y sulfuro de hidrógeno, eliminando gran parte del ecosistema marino existente y creando esta nueva especie -descubierta tres años después de la erupción-  formando una estera blanca alrededor del cono volcánico.

Wakaleo schouteni (Australia)

Por desgracia, este león marsupial desapareció de los bosques australianos del noroeste de Queensland hace 23 millones de años. Aún así, los científicos de ESF han considerado su descubrimiento lo suficientemente importante como para incluirlo en esta lista.
Los científicos de la Universidad de Nueva Gales del Sur han recuperado fósiles de esta especie–que pesaba cerca de 22 kilos-  en el área del Patrimonio Mundial de Riversleigh, Australia, que resultó ser un león marsupial desconocido hasta entonces. Su nombre es un homenaje al conocido paleoartista Peter Schouten.

Xuedytes bellus (China)

Este escarabajo se parece a otros que se han adaptado a la vida en la oscuridad permanente de las cuevas. Mide aproximadamente 9 mm. Tiene una cabeza y un protórax - el segmento del cuerpo inmediatamente detrás de la cabeza al que se adhieren el primer par de patas - muy alargados. Fue descubierto en una cueva en la provincia de Guanxi, al sur de China.


Estas diez especies son consideradas como las más importantes y forman parte de un largo listado que incluye a más de 18.000 nuevas especies que son descritas cada año. Todo un mundo aún por descubrir…

Para saber más:






martes, 29 de mayo de 2018

Descubren una nueva planta carnívora en Valencia


Pinguicula saetabensis es la nueva y delicada planta carnívora hallada en los taludes y paredes rocosas de los alrededores de Enguera y Moixent, en la Comunidad Valenciana. La especie fue descubierta en el año 2000 pero había sido confundida con otros congéneres de Andalucía y Castilla-La Mancha. Sin embargo, los análisis morfológicos y filogenéticos desarrollados por un equipo de la Universidad de Alicante demuestran que esta planta es en realidad una especie inédita.

Investigadores del grupo de Botánica y Conservación Vegetal de la Universidad de Alicante (UA) han descrito una nueva especie de planta insectívora en la Comunidad Valenciana. Es una planta típica de abrigos, taludes y paredes rocosas de naturaleza calcárea, en los que hay grietas por las que rezuma agua y en las que se deposita carbonato cálcico (tobas).

Pinguicula saetabensis. Imagen: Universidad de Alicante

Solo se conocen unos pocos barrancos umbrosos de los alrededores de Enguera y Moixent, en el centro sur de la provincia de Valencia, donde resulta una especie endémica muy localizada. De hecho, el nombre Pinguicula saetabensis hace referencia a la antigua Saetabis Augusta de los Romanos, actualmente Játiva, próxima a la zona donde crece la planta”, explican los profesores de la UA y autores del hallazgo Manuel Crespo, Mario Martínez-Azorín y Mª Ángeles Alonso.

Según explican los expertos, “esta planta fue descubierta a principios del año 2000 aunque había sido confundida con algunos congéneres de las sierras béticas y subéticas de Andalucía y Castilla-La Mancha”. Sin embargo, los trabajos morfológicos y filogenéticos desarrollados en los últimos años desde el Grupo de Investigación Botánica y Conservación Vegetal de la Universidad de Alicante, coordinado por el catedrático de Botánica, Manuel B. Crespo, han permitido demostrar que esta planta valenciana pertenece a una especie hasta ahora inédita.

En concreto, comparte algunos rasgos morfológicos y un hábitat similar a algunas poblaciones que crecen en el Nacimiento del Río Mundo (Albacete), pero la planta valenciana queda bien delimitada por algunos caracteres florales y reproductivos exclusivos”, destacan los investigadores de la UA. El resultado ha sido recientemente publicado en Plant Biosystems.

Las hojas se disponen todas en la base y están recubiertas de unas glándulas sobre las que se pegan pequeños insectos. Las flores se disponen sobre pedúnculos muy largos y son de color azulado y presentan dos labios y un largo espolón. Los frutos son pequeños casi esféricos y liberan numerosas semillas de pequeño tamaño y superficie reticulada.

Una planta en peligro

Imagen: UA

El hallazgo tiene un gran interés científico ya que para la descripción de esta nueva especie se han combinado técnicas de estudios morfológicos clásicos con modernos métodos de secuenciación de ADN y establecimiento de relaciones evolutivas. Además, los autores sugieren que con ello se resuelven definitivamente unas incógnitas que se habían planteado en las últimas décadas sobre la diversidad del género Pinguicula (plantas pequeñas y herbáceas, arrosetadas, de pocos centímetros de diámetro, conocidas popularmente como ‘grasillas’ o ‘tirañas’) en los territorios mediterráneos ibéricos.


Por otro lado, esta investigación permite reconsiderar el tratamiento de las poblaciones valencianas de Pinguicula saetabensis, “que ahora pasan a estar en peligro de extinción y para las que habrá que tomar urgentes medidas de conservación por parte de las distintas administraciones”, advierten los expertos en botánica.

No debe olvidarse que estas especies que crecen en ambientes de gran fragilidad ambiental, como son las tobas calcáreas, funcionan como indicadoras de la calidad ambiental de los ecosistemas y, en este caso, el descubrimiento de una nueva especie es un hito de gran trascendencia, no solo científica sino también social”, aseguran.

Referencia bibliográfica:


Fuente: Universidad de Alicante