miércoles, 10 de julio de 2019

El tejo sagrado de Valhondillo en "Phenomena Magazine", por Javier Resines


Acaba de ser publicado el número de julio de la revista Phenomena Magazine, cargado de interesantes artículos y reportajes sobre el mundo del misterio en general.

Para la ocasión, aporto un trabajo sobre el tejo de Valhondillo, uno de los más interesantes árboles milenarios de España, un ejemplar considerado sagrado desde antiguo y que puede ser visitado por todo aquel que lo desee.


Puedes conocer su historia, a partir de la página 49, descargando aquí la revista gratuitamente.

sábado, 29 de junio de 2019

Criptobotánica cumple tres años


Hoy estamos de celebración:  Criptobotánica cumple tres años.  Un lugar de encuentro sobre todo lo relativo al lado más oscuro del reino vegetal. 


Si aún no nos conoces, visita las decenas de entradas, noticias, programas de radio,  películas y relatos históricos que forman el contenido del blog. Árboles devoradores de hombres, nuevas especies, expediciones en busca de lo imposible,…

Y para celebrar este día tan especial, os dejamos el enlace de la nueva Biblioteca digital que el Real Jardín Botánico de Madrid ha puesto en marcha esta misma semana. En ella encontrarás miles de interesantes documentos accesibles de modo gratuito.



Gracias a todos por vuestro apoyo.



martes, 14 de mayo de 2019

El temible Umdhlebi. Nuevo artículo de Javier Resines en Phenomena Magazine.


El número de mayo de la revista Phenomena Magazine incluye un artículo firmado por mí bajo el título “Arboles devoradores de hombres: el umdhlebi”.

A partir de la página 13 podrás leer el relato acerca de este temible y sanguinario árbol africano, causante de la muerte de todo aquel que pretende acercarse a él.

Puedes descargar la revista gratuitamente en este enlace .



martes, 19 de marzo de 2019

Artículo en Phenomena Magazine





El número de marzo de la revista Phenomena Magazine publica un artículo firmado por mí, bajo el título “Nueva planta carnívora descubierta en Valencia”. 


Una rareza que puedes leer de forma gratuita, junto a otros muchos e interesantes artículos, en este enlace .

miércoles, 27 de febrero de 2019

A la búsqueda de vida vegetal extraterrestre

TreePol spectropolarimeter es el nombre de un dispositivo en pruebas que tiene la capacidad de detectar organismos de origen vegetal a kilómetros de distancia gracias a la forma única en que los seres vivos reflejan la luz. La  ya NASA ha mostrado interés en utilizarlo en su búsqueda de vida vegetal extraterrestre.


El prototipo es el resultado de años de investigación llevados a cabo por Lucas Patty, fisiólogo molecular de la Vrije Universiteit Amsterdam quien -en un artículo publicado en Astrobiology- describe cómo el fenómeno de la quiralidad (o habilidad molecular) en los sistemas biológicos afecta la forma en que reflejan la luz. Esto da como resultado una polarización circular fraccional de la luz, lo que «constituye una biofirma inequívoca», en palabras del experto.

La investigación sobre este tipo de biomarcadores, que Patty ha realizado desde 2015, comenzó con instrumentos que podrían detectar la rotación de la luz reflejada de las hojas en el laboratorio y posteriormente en pruebas de campo.

en comparación con otras biofirmas de superficie, no hay señales significativas producidas por materia abiótica, y por lo tanto no hay falsos positivos”.

Patty durante una de las pruebas del dispositivo
Para su inventor, este instrumento puede ser utilizado para monitorear cultivos agrícolas desde el aire e, incluso, en el campo de la astrobiología. Afirma que “

Aún hay que refinar la tecnología y mejorar sus capacidades, pero en principio, los investigadores creen que este podría ser un hito importante en la ciencia astrobiológica: “Nuestros resultados subrayan la importancia potencial de la polarización circular como un medio de acceso remoto para detectar la presencia de vida extraterrestre y como una herramienta valiosa y de aplicación remota para el monitoreo de la vegetación en la Tierra. Un próximo paso importante será utilizar estos resultados en modelos exoplanetarios con componentes realistas como diferentes superficies y nubes, mientras que los futuros estudios de campo y de laboratorio deben continuar explorando la versatilidad y el potencial de esta técnica”.

Puedes leer el artículo publicado por Lucas Patty en este enlace .

N. de la R.:

Gracias a nuestro amigo Epifanio Rodriguez por ponernos tras la pista de esta noticia.



martes, 29 de enero de 2019

El árbol que asesina pájaros


El reino vegetal no deja de sorprendernos. La historia que hoy narramos en Criptobotánica, enviada por el amigo Josep María Fabregat, nos hace reflexionar sobre lo poco que conocemos la Naturaleza que nos rodea. Y sobre lo cruel que ésta puede ser en ocasiones.


El árbol Pisonia grandis no acepta pájaros entre sus amigos. Este género -que habita en aguas tropicales de los océanos Índico y Pacífico- aprisiona y mata a aquellas aves que se posan en sus ramas. El ecólogo Alan Burger, de la Universidad de Victoria (Canadá,) ha viajado a la Isla Cousin, en la Republica de Seychelles, para investigar mejor este fenómeno.

Pisonia grandis produce, como otras especies, largas semillas cubiertas con una sustancia resinosa muy espesa y pequeños anzuelos, que se adhieren con mucha facilidad a cualquier insecto y, en especial, a las plumas de las aves que se posan sobre él. El peso de estas semillas hace que el pájaro no pueda volar y muera a los pies del árbol.

La imagen que se nos ofrece podría dar lugar a creer en un árbol con extraños poderes o a provocar
insólitas supersticiones alrededor de estos seres, pero la explicación parece ser mucho más prosaica…

Por otra parte, no parece haber una razón evolutiva para este comportamiento. La planta se sirve de las aves para dispersar sus semillas, eso es un hecho constatado, pero –por desgracia- algunas mueren en el intento debido a la alta pegajosidad de la sustancia que Pisonia emite.

Para saber más:



sábado, 5 de enero de 2019

“El árbol eléctrico de Nueva Guinea”, de Javier Resines en Phenomena Magazine


Ya está en la calle el número de enero de la revista Phenomena Magazine. En el ejemplar de este mes, entre otros interesantes artículos, podrás leer uno firmado por mi bajo el título “Arboles devoradores de hombres: el árbol eléctrico de Nueva Guinea”.

En este artículo recupero un sorprendente caso sucedido en 1885 en el que una expedición alemana a la isla tiene que enfrentarse al suceso más extraño que afrontaron en su vida.

Puedes descargar gratuitamente la revista en este enlace.

miércoles, 14 de noviembre de 2018

“Arboles devoradores de hombres” en Phenómena magazine, por Javier Resines


El número de noviembre de la revista Phenomena magazine incluye un artículo firmado por mí con el título “Arboles devoradores de hombres: el Ya- Te Veo”.  En el mismo, recupero una curiosa historia acerca de árboles con extraños comportamientos agresivos, hasta el punto de acabar con la vida de seres humanos.

De la mano de una obra escrita por J.W. Buel en 1887, nos adentramos en una de los capítulos más inquietantes y sangrientos de la criptobotánica, el estudio del comportamiento más impensable de nuestra Naturaleza.

Puedes leer el artículo a partir de la página 12 y descargar la revista gratuitamente en este enlace.

Para saber más:
      Descarga todos los números de Phenomena magazine

miércoles, 24 de octubre de 2018

El enorme hongo de Michigan es mayor y más antiguo de lo que se creía.


Hace un cuarto de siglo fue descubierto un hongo gigantesco en Crystal Falls, Michigan (Estados Unidos). Entonces se calculó que ocupaba 37 hectáreas (más de 50 campos de fútbol), pesaba 110 toneladas y contaba con un milenio y medio de edad, lo que supuso que se le otorgara el título de ser vivo más grande de la Tierra. Nuevos cálculos estiman que su edad  es de 2.500 años y su peso superior a las 400 toneladas.

Armillaria gallica

Este hongo del género Armillaria gallica ha sido recientemente estudiado por científicos de las universidades de Missouri (EE.UU.), Toronto y Carleton (ambas de Canadá) que visitaron de nuevo a la longeva criatura para tomar 245 muestras diferentes y analizar su genoma. Los estudios corroboraron que, en efecto, se trataba de un único hongo, pero cuyo peso y edad eran el doble de lo que en un principio se había estimado.

El motivo de que se haya pasado por alto hasta ahora el enorme tamaño de este hongo del tipo Armallaria gallica se debe a que la parte visible, que corresponde al sombrero y tallo, en realidad es una porción muy pequeña del hongo. La parte principal de un hongo es una masa de zarcillos subterráneos llamados micelios. Dependiendo de la especie, estos zarcillos pueden alimentarse del suelo, materia vegetal en descomposición o madera.


El micelio, que en este caso se extiende por más de 350.000 metros cuadrados, es la parte por donde se alimenta de la madera de los árboles, infectando a los ejemplares vivos, a menudo matándolos en el transcurso de varias décadas, y luego comiéndolos tras su muerte. De hecho, el síntoma de que el hongo está bajo el terreno es la estela de árboles moribundos que deja a su paso, más que las características «setas de miel» que envía a la superficie.

Durante el estudio de las muestras recogidas, los investigadores pudieron determinar que se trataba de un mismo hongo cuyo ADN mostró una tasa de mutación muy lenta, lo que sugiere que su evolución es muy lenta. Esto quiere decir que ha podido sobrevivir en gran medida gracias a su posición subterránea, lo que hace que esté mínimamente influido por los cambios que se producen en la superficie.

El ser vivo más grande y antiguo es otro hongo

Armillaria ostoyae
Sin embargo, este especimen de Armallaria gallica no es el ser vivo más grande del mundo, aunque ambos comparten especie. El organismo que actualmente está a la cabeza del ranking de los más enormes del planeta es el hongo Armillaria ostoyae que se encuentra en un bosque de las Montañas Azules de Oregón. 


Descubierto en 1998, este hongo cubre aproximadamente 9.000 millones de metros cuadrados (unas 900 hectáreas) y se estima que puede tener una edad superior a los 8.000 años.