jueves, 16 de marzo de 2017

Escucha “Árboles devoradores de hombres”, con Javier Resines

Ya puedes escuchar y descargar  “Árboles devoradores de hombres”, mi intervención del pasado sábado en Misterio en Red, el programa de radio dirigido y presentado por Esteban Palomo.

En el mismo viajamos hacia una época aventurera, heroica, bohemia, a medio camino entre los siglos XIX y XX, donde la fascinación por lo desconocido nos lleva a descubrir terribles historias de plantas devoradoras de humanos como protagonistas.


Recorremos todos los rincones de nuestro planeta rescatando algunas de las más increíbles historias de monstruos vegetales, llenas de sangre, dolor y miedo. Puedes escucharlo siguiendo este enlace.


sábado, 11 de marzo de 2017

Esta noche, Javier Resines en "Misterio en Red": Árboles devoradores de hombres...



Esta noche he sido invitado a participar en una nueva edición de Misterio en Red, el programa dirigido y presentado por Esteban Palomo. Trataremos un asunto que se mueve a medio camino entre lo legendario, el folklore, las tradiciones indígenas y los relatos procedentes de la época colonial, un tiempo en el que la aventura y la capacidad de sorpresa iban cogidas de la mano.



Hoy hablamos de árboles devoradores de hombres, seguramente la parte más extrema y sorprendente de la criptobotánica, el estudio de las especies vegetales desconocidas. Recorreremos remotas montañas e intrincadas selvas para descubrir que los relatos referentes a estos extraordinarios y carnívoros seres son mucho más frecuentes de lo que pensamos.

Escúchanos, a partir de las 23.00, en MetroRadio y en Radio 4G Málaga . No te lo vayas a perder…


lunes, 6 de marzo de 2017

Encuentran una flor de 3.000 años dentro de un hacha de la Edad de Bronce

Durante el pasado verano, el equipo de arqueólogos de DigVentures realizó excavaciones en determinado punto en las proximidades de la Bahía de Morecambe, en Lancashire, en el noroeste de Inglaterra. Un detector de metales fue capaz de advertir de la posición de un cincel en buen estado de conservación, abriendo el camino hacia un espectacular yacimiento que los expertos ubicaron enseguida en la Edad de Bronce.

Imagen: Dalya Alberge

Todo tipo de joyas y adornos, así como lanzas, hachas y otras armas, formaban parte de un tesoro que sedujo a los investigadores por su insólita variedad. Pero una de sus piezas más llamativas no fue descubierta hasta que el botín fue trasladado a los laboratorios para ser analizado. Uno de los arqueólogos encargados de esa tarea observó que una de las hachas tenía un hueco en un extremo de su mango. En su interior había una flor de cardo asombrosamente bien conservada.

La antigüedad que se atribuye al hacha en que estaba escondida la flor es de unos 3.000 años, de modo que podría ser también la edad de ésta. Lo más interesante es que el hallazgo provoca que los especialistas se planteen nuevas preguntas. Por lo general, esta clase de tesoros enterrados suelen encontrarse en lugares húmedos en los que las comunidades de la época solían asentarse, pero hasta ahora esas ofrendas eran esencialmente materiales. La presencia de la flor abre algunos interrogantes.

Imagen: Dalya Alberge

La excavación que condujo a este descubrimiento fue financiada parcialmente a través de un crowdfunding lanzado por DigVentures, una organización social fundada por tres arqueólogos que intentan que la crisis no paralice sus ganas de continuar investigando. Su éxito demuestra que sus esfuerzos durante los últimos años han merecido la pena.

Para saber más: